Queremos sacar lo mejor de
vosotros, divirtiéndonos y
haciendo que os divirtáis.
Si disfrutáis, las fotografías
hablarán por sí solas.
Lo más importante es que vengáis con ganas de disfrutar. No hace falta saber posar, ni conseguir que los niños estén quietos, ni que todo salga perfecto. Precisamente de eso se trata: de guardar un pedacito de vuestra familia tal y como sois ahora.
Os recomiendo elegir prendas con las que os sintáis cómodos y vosotros mismos. Funcionan especialmente bien los tonos neutros, tierra, blancos, beige, verdes suaves o colores poco saturados.
Intentad que la ropa de toda la familia combine entre sí sin ir exactamente iguales. Buscad una misma gama de colores sin que tengáis que vestir todos del mismo color.
Siempre que sea posible, evitad logotipos grandes, dibujos muy llamativos, colores fluorescentes y estampados que puedan distraer demasiado.
Y si tenéis dudas, podéis enviarnos las propuestas y os ayudaremos encantadas a elegir.
No hace falta prepararles demasiado ni pedirles que sonrían o que se porten bien para las fotos. Queremos que la sesión sea también un buen recuerdo para ellos.
Dejadles ser niños. Jugaremos, hablaremos, nos moveremos y les daremos el tiempo que necesiten para sentirse cómodos.
Si son pequeños, procurad que lleguen descansados y que no vengan con hambre.
También podéis traer agua, algún pequeño tentempié y ese juguete, peluche u objeto que les haga sentirse seguros.
Intentad no llenar demasiado el día de la sesión. Cuanto más tranquilos lleguéis, mejor.
Preparad la ropa con tiempo, revisad zapatos y complementos y, sobre todo, no os preocupéis si al llegar algún peque está tímido, cansado o decide que ese día no quiere saber nada de una cámara. Nos adaptaremos.
No tenéis que saber qué hacer. De eso nos encargamos nosotras.
Os iremos guiando cuando sea necesario, pero también dejaremos espacio para que ocurran cosas de verdad: una mirada, unas cosquillas, un abrazo, una carcajada o esa forma tan vuestra de estar juntos.
Porque dentro de unos años probablemente no queráis recordar una familia perfectamente colocada mirando a cámara.
Querréis recordar cómo erais juntos en este momento de vuestra vida.
Queremos sacar lo mejor de
vosotros, divirtiéndonos y
haciendo que os divirtáis.
Si disfrutáis, las fotografías
hablarán por sí solas.